El otro día me encuentro una publicación de Forbes Spain, precisamente la semana del Día de la Mujer y mira que yo no soy muy de estas citas institucionales, y me hace una selección de las mujeres más elegantes de España. Luego ví que también lo había hecho de hombres. ¿Esto era la igualdad?

Te has quedado a gusto Forbes Spain. Eso es lo que destaca de esa selección. Lo elegantes que son.

Luego dicen que el micromachismo se esconde en los más recónditos lugares. Pero es que esto ya no es machismo, es banalidad.

Definir tu visión del mundo y trabajar en él

Menos mal que junto con Sonia, y amparadas por la Ruta Emprende Artesana, estamos creando el club, el verdadero Club de Mujeres Elegantes en el que ser elegante no se refiere al aspecto más superficial sino que tiene que ver con vivir la vida felizmente en libertad.

Te animo a saber más de este club y a formar parte de él. Es mi manera de construir desde mi visión del mundo.

Porque ir bien vestidas es un placer, pero queremos hablar desde el trabajo porque es lo que nos democratiza y nos une a todos. Como Sterling en Islas en la red, “En Rizome no tenemos puestos de trabajo, doctor Razak. Sólo cosas que hacer y personas que las hacen”. Dediquémonos juntos por fin a resolver esos problemas tan interesantes que hay en el mundo y dejémonos de debates absurdos, que ya no es que resulten indignantes, es que empiezan a ser aburridos.

Qué bien lo dijo Frances: ¡Inclussion rider!

Me encantó porque apeló al “trabajemos juntos“:
“Muy bien, damas y caballeros, miren a su alrededor porque todos tenemos historias que contar y proyectos que necesitan financiación. No nos hablen de ellos esta noche en las fiestas. Invítennos a sus despachos dentro un par de días, o vengan hasta el nuestro, como mejor les venga, y hablemos de todo ello”. Construir, construir, construir.

unsplash-logoMichael Rosner-Hyman