Esto fue lo que le pasó.

Alicia tiene 43 años, vive en Alicante y es abogada. Está divorciada y con dos hijos mayores de 17 y 20 años.

Tiene su propia cartera de clientes, lo que le ha permitido ahorrar, pero ahora empieza a notar la competencia. Pese a que la abogacía es aplicar las leyes, ella tiene su método con el que hace sentir al cliente parte del proceso. Se siente muy realizada cuando gana un caso.

Se mueve por relaciones artesanas, sus clientes son personas concretas con los que necesita crear una burbuja de confianza. Quiere a alguien que la ayude a innovar en su comunicación. Valora el buen asesoramiento porque ella también es asesora en su trabajo.

Sabe que necesita ayuda en la comunicación porque es un tema que le pasa por encima y para el que no tiene tiempo. Pero no quiere arriesgarse y es consciente de que necesita a un profesional de la comunicación, no quiere experimentos con algo tan serio como su trabajo. Busca a una persona de confianza, que sepa comprender su sello personal, escuche su manera de trabajar y que le asesore sobre estos temas.

Cuando Alicia decide pedir ayuda

Alicia comienza su búsqueda de esa empresa que le ayude en su comunicación y se encuentra con el siguiente mercado de empresas de comunicación.

Una empresa que le hace la página web. Ella tiene un dominio contratado porque lo necesitaba para el email corporativo, pero nunca lo ha usado e incluso sigue teniendo la página de parking. Esta empresa le ofrece hacerle una web muy moderna y bonita,  que le asegura tener al menos unos textos sobre sus servicios y una forma de contacto. No sabe muy bien qué pasará una vez tenga la web porque no tiene tiempo para ello, pero sabe que tenerla es importante.

Una agencia de diseño gráfico en la que ella podría solicitar que le hicieran el logo para poder renovarse las tarjetas que se hizo hace años. Esta empresa le haría un bonito logo y unas tarjetas muy modernas. Con ellas podrá acudir a eventos de networking pero tiene la sensación de que si va, tendrá unas tarjetas pero no un discurso atractivo que contar. Piensa que hacer networking sin tener una marca… podría ser una pérdida de tiempo.

Una agencia de social media donde le plantean la opción de llevarle las redes sociales ya que, hoy en día no basta con tener una página web, necesitas un altavoz que te ayude a dar alcance a tus mensajes. Alicia tiene perfiles personales en algunas redes pero no sabe muy bien cómo enfocar su comunicación empresarial en este medio y siente que necesita ayuda. Allí contrataría a una redactora especializada en su sector que mensualmente publicaría artículos sobre derecho, novedades legislativas…que estarían muy bien escritos.

Alicia puede contratar todas herramientas pero sigue teniendo dudas.

El verdadero problema de Alicia

Más allá de tener una nueva web, un bonito logotipo o unas redes actualizadas, ¿cuál es el verdadero problema de Alicia?

No sabe cuál es su relato, cómo presentarse al mundo y cómo relacionarse con él para ganar clientes a su medida.

En definitiva, no sabe cuál es su posicionamiento y cómo competir con él.

Nadie le ha hablado de ello y siente que le hace falta. Ve a otras empresas que transmiten mucho con sus comunicaciones y a ella le gustaría ser así.

¿Te sientes identificad@?

En la próxima entrega daremos unas pautas que seguro que te interesan.

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