Hoy voy a hablar de lo que denomino la pirámide de la comunicación estratégica. Se trata del itinerario que debe seguir una empresa que quiere utilizar la comunicación para diferenciarse y competir en el siglo XXI.

Lo primero, la estrategia

Lo primero que tiene que hacer es pensarse estratégicamente e identificar su propuesta de valor (su diferencia). A partir de aquí, tiene que darle forma a través de un relato que sea atractivo a su cliente ideal. Todo ello se define en su Plan de Comunicación, el documento maestro para tener una comunicación estratégica y con sentido. Es este tipo de comunicación la que llamamos una comunicación transformadora. La comunicación deja de ser concebida como algo instrumental, que lleva una persona o un departamento, para ser concebida como una estructura de significados que transforma a la organización.

Adquirir esta visión de la comunicación y desarrollarla para nuestra empresa es lo que hacemos en el primer nivel de la pirámide, que es la base y por tanto la parte más ancha en importante. Es el primer paso para las empresas que desean tener una comunicación al servicio de sus objetivos de negocio.

En términos de arquitectura podríamos decir que disponer de nuestro Plan de Comunicación supone tener los planos de la casa. O mejor aún, los planos de nuestra casa.

Lo segundo, tu campamento base

El siguiente paso sería sería disponer de nuestra propia url. Hoy en día no podemos tener una comunicación estratégica sin disponer de nuestro propio espacio en Internet. A poco que definamos nuestro cliente, nos daremos cuenta de que seguramente no siempre estará físicamente cerca de nosotros. Pero además, no solo de clientes vive una empresa del siglo XXI, sino que vive de una conversación interesante con otros públicos de interés. Y qué mejor lugar para tener una conversación interesante que en nuestra propia casa.

En varias ocasiones, hemos advertido del peligro de que nuestra empresa o nuestras comunicaciones estén en manos de terceros. Hacer nuestra comunicación en redes sociales y olvidarnos de nuestra web puede ser un grave error. ¿Quién nos dice que esa red social que hoy funciona perfectamente mañana no sea absorbida por otra y desaparezca perdiendo así todo nuestro trabajo?

Por ello, el siguiente paso en la pirámide de la comunicación estratégica es tener nuestra propia página web. Podemos empezar por un blog de dominio propio o por una web, eso ya depende de cada situación y necesidades.

En términos de arquitectura, tener una página web equivaldría a tener las llaves de nuestra casa. ¡Ya es nuestra!

Lo tercero, las herramientas

Ahora sí y solo sí, podríamos empezar a preocuparnos por las acciones y herramientas de comunicación que nuestra empresa necesita para trabajar las relaciones con nuestro mapa de públicos. Según las necesidades sentidas de cada público, nuestros objetivos y nuestras habilidades comunicativas, deberemos elegir aquellas tácticas que más nos convengan.

  • Email marketing
  • Vídeo
  • Redes sociales
  • Blog
  • Eventos
  • Publicidad…

En términos de arquitectura, esta fase equivaldría a empezar a contratar a todo el equipo de electricistas, fontaneros, decoradores, cristaleros, etc. Solo un momento, piensa que los traes a casa sin tener claro nada de lo anterior. ¿Te imaginas el desastre?

Por tanto, la pirámide de la comunicación estratégica te muestra el itinerario que debes tener en cuenta para tomar buenas decisiones de comunicación en tu empresa.

unsplash-logoRoberto Nickson (@g)