El sello personal es tan importante para tu negocio porque no somos una multinacional. Como pymes o profesionales nuestros productos y servicios no son el resultado de una producción en cadena. Nuestra personalidad, quiénes somos, qué hemos vivido y el grado de conocimiento que tenemos del cliente final marca aquello que hacemos.

Entre nuestro producto y nuestro cliente no hay solo una relación económica, sino también social.

Una vez leí que durante la Prehistoria pese a la escasez de tecnología, la calidad de los productos era altísima. El hecho de que los productos y los consumidores fueran parientes próximos o miembros de una misma comunidad garantizaba un mayor grado de calidad en los artículos manufacturados. No es probable que un hombre le construya a un conocido una lanza cuya punta se vaya a desprender en medio del combate; ni que una mujer trence su propio cesto con paja podrida. Lo hacemos para nosotros o para alguien que conocemos, y lo hacemos lo mejor posible. Cada uno de nuestros productos/servicios lleva algo de nosotros.

En nuestro negocio hacemos lo mismo, al no fabricar en cadena, queremos que nuestros P/S cuenten nuestra diferencia. Comprendemos la función que cumplen en la vida de nuestros clientes y por tanto, lo hacemos con nuestro mejor saber hacer.

Algunos ejemplos

Suzie’s Farm – El amor a la vida rural como sello personal
Lucila es mujer que monta una granja para tener una vida más saludable. Con el tiempo se da cuenta de que quiere que otros también disfruten y aprendan de este estilo de vida. Vende semanalmente cestas de sus productos, enseña recetas con los que elaborar una dieta saludable y organiza visitas para enseñar a cultivar tu propio huerto, conocer el estilo de vida rural, etc. Lucila consiguió que la gente le pagara por ser como era.

El Hematocrítico – El humor y el espíritu crítico en la lectura infantil como sello personal
Un profesor de educación primaria que además es un conocido bloggero y twittero que tiene una línea de libros infantiles en los que transforma los clásicos en historias libres de moralinas y viejas ideas atemorizadoras. Inyecta en sus libros todo el humor, el optimismo y el escepticismo que da una vuelta de tuerca a las historias. Ideal para padres que quieren contar otro tipo de historias a sus hijos. También válidos para público adulto.

La obra de Chopin – La melancolía como sello personal
Frédéric Chopin fue un pianista y compositor tremendamente melancólico. En su época, nunca llegó a triunfar porque siempre había alguien que sobresalía más que él. Siempre aspiró a ser el pianista de la alta sociedad y la eterna lucha por sobresalir marcó su carácter. Además, siendo pro-monárquic le tocó vivir en los albores de la II República Francesa. Pero quizá lo que más marcó su caráctera taciturno y meláncolico y por tanto, el tono de su obra, fue que tuvo que marcharse de su amada Polonia a los 20 años. Pese a que siempre lo deseó nunca más volvió separándose para siempre de su familia. Esto lo hizo infeliz pero a su vez configuró el sello personal que marcó su obra y que hoy en día sigue enamorando a los amantes de la música.

Alicia Florick y The Good Wife – Una serie de abogados con sello personal
Quizás una de las series en las que con mayor claridad he visto qué es hacer tu trabajo con un sello personal. Tras una trama de cornamentas en un matrimonio de tinte conservador entre un fiscal del condado y su mujer, se esconde el resurgimiento de las cenizas de una abogada que practica su trabajo con una humanidad y empatía que enamoran al espectador. Cada caso es único y las lógicas son distintas aunque ella siempre aplica su empatía y logra dar en el clavo conociendo al cliente.

Conclusión

Tener un sello personal es vital en las pymes y profesionales del siglo XXI, pero como te habrás imaginado no es suficiente con tenerlo, sino que además se trata de saber contarlo.

Cada día que pasa y no lo cuentas, estás perdiendo clientes. Y eso es grave no tanto por un afán de tener más y más clientes, sino porque estoy segura de que lo que quieres para tu negocio es tener cada vez mejores clientes, esos con los que construir relaciones de calidad.

¿Te sientes en esa situación? ¿Qué decisiones has tomado en este sentido?

La clave en el nuevo paradigma es la siguiente:
Pensarse estratégicamente, porque como te has pensado te conoces; y como lo has hecho estratégicamente, identificas tu diferencia con respecto a la competencia y puedes crear su relato que enganche.

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